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Cali · Colombia
Sermón ·

Las Bendiciones de Dios

Esta prédica es del archivo histórico de Centro de Fe y Esperanza, grabada el 19 de mayo de 1995. El Pastor Modesto Castañeda continua su serie sobre el tabernáculo con la segunda parte de la mesa de la proposición, el mueble donde se colocaban los panes y las ofrendas del pueblo. Y de ahí pasa a un tema muy práctico: la provisión divina.

Campo de trigo dorado bajo un cielo azul

La ofrenda no es una obligación

El pastor abrió recordando que en la mesa de la proposición se colocaban las ofrendas del pueblo —las primicias, los diezmos, la cosecha— para que los sacerdotes y sus familias tuvieran sustento. De ahí sacó un principio directo: la obra espiritual necesita respaldo material, y ese respaldo no puede depender solo de buena voluntad y oraciones.

Pero fue claro en algo importante: nadie debe dar por obligación. Cada quien da de la generosidad que ya recibió, conforme se propuso en su corazón, y el mínimo que menciona es el diezmo —no porque Dios necesite ese diez por ciento, sino porque se quedó con el cien por ciento para bendecir.

Seis promesas de provisión para memorizar

El pastor invitó a la congregación a llevarse a casa una serie de versos sobre provisión, con la idea de repetirlos hasta que queden grabados en el corazón, porque la memoria olvida rápido las cosas de Dios.

“He aquí yo les traigo sanidad y medicina; los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.” — Jeremías 33:6

Sobre salud, también citó Isaías 53:5 (“por su llaga fuimos nosotros curados”) y recordó la sanidad de la suegra de Pedro en Mateo 8:14-15, que Marcos conecta directamente con el cumplimiento de esa misma profecía.

“Porque mi padre y mi madre me dejaron, con todo, Jehová me recogerá.” — Salmo 27:10

El pastor conectó este verso con algo muy real: a veces seguir a Cristo cuesta relaciones familiares, y aun así la provisión de Dios no depende de que la familia esté de acuerdo.

“Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.” — Salmo 37:25

Habló con especial cuidado sobre los ancianos: casos de personas mayores que entregan su herencia demasiado pronto y terminan sin nada, sin pensión, sin compañía. Frente a eso, recordó la promesa de que Dios provee incluso en la vejez.

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.” — Filipenses 4:19

Tres formas en que Dios provee

Hacia el final, el pastor ofreció tres imágenes bíblicas de cómo llega la provisión divina, cada una contraria a lo que uno esperaría.

Un cuervo volando bajo el cielo

La primera: a través de cuervos. En el desierto, cansado y al borde de la muerte, Elías recibió alimento de la mano de esas aves. El pastor lo comparó con cómo Dios a veces toca el corazón de alguien que ni siquiera conoce a Cristo para que sea, sin saberlo, el instrumento de una bendición.

Panes en una cesta de mimbre

La segunda: a través de viudas. Tanto Elías como Eliseo recibieron provisión de mujeres pobres, con hijos y sin recursos propios —exactamente de donde nadie esperaría recibir ayuda. La tercera: a través de ángeles, que el pastor aclaró no son seres alados de rostro perfecto, sino personas comunes que aparecen una sola vez, entregan una bendición, y no se vuelven a ver.

Cerró con Galátas 3:13-14, la idea de que Cristo redimió a su iglesia de la maldición de la enfermedad, la escasez y la pobreza —no como garantía de que nadie muera, sino como promesa de que quien cree en él vivirá aunque haya muerto.

Preguntas frecuentes sobre este sermón

¿Qué relación hay entre la mesa de la proposición y las ofrendas?

En el tabernáculo, esa mesa mantenía los panes de la proposición y era también donde se colocaban las ofrendas del pueblo —primicias, diezmos, cosecha— para sostener a los sacerdotes. El pastor usa esta imagen para explicar que la obra espiritual necesita respaldo material.

¿Por qué dice el pastor que dar no es una obligación?

Porque, según la prédica, cada persona da conforme a la generosidad que ya ha recibido de Dios, no por presión externa. El diezmo se menciona como el mínimo, ya que Dios se quedó con el cien por ciento para bendecir, no solo con el diez por ciento para pedir ayuda.

¿Cuáles son las tres formas en que Dios provee según esta prédica?

A través de cuervos (como con Elías en el desierto), a través de viudas pobres (como con Elías y Eliseo), y a través de personas comunes —llamadas figuradamente “ángeles”— que aparecen una vez para bendecir y luego desaparecen.

¿Qué promete el Salmo 37:25 sobre la provisión?

Que David, ya anciano, nunca vio al justo desamparado ni a su descendencia mendigando pan. El pastor lo conecta especialmente con la situación de los adultos mayores.

¿De qué redime Cristo según Galátas 3:13-14, tal como se explica en esta prédica?

De la maldición de la enfermedad, la escasez y la pobreza que trajo la ley. Esto no significa que un creyente no vaya a morir, sino que quien cree en Cristo vivirá aunque haya muerto.

Esta es una de las prédicas de archivo del Pastor Modesto Castañeda, fundador de Centro de Fe y Esperanza. Te invitamos a conocer la iglesia que él fundó — planea tu visita — y a descubrir más prédicas de este archivo en cfecali.com.

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